sábado, 20 de mayo de 2017

Mi democracia buena, tu democracia mala

Las democracias malas, las que hay que corregir quitando del medio a quienes sus procesos malos han elegido, están siempre en la periferia del centro que resplandece. Ese centro que resplandece es el que otorga los certificados de calidad: Alemania: excelente, Turquía: mala; Italia buenísima, Nicaragua malísima; España excelente, Venezuela una bazofia. Y así podríamos seguir.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Antes las cosas eran mas fáciles: las democracias occidentales eran las buenas y lo que estaba atrás de la “Cortina de hierro” era una abominación. No solo no había democracia sino que los que fungían de gobernantes eran unos sanguinarios cuyo modelo era Stalin y, por lo tanto, una lacra que había que derrotar. Cualquier medio para hacerlo era legítimo.

Fidel Castro fue representación fehaciente de este modelo. Era una especie de Stalin tropical y barbudo al que la CIA intentó asesinar, para bien de todos, más de cien veces. Y todos contentos, ¿qué más se podía hacer en esos lugares en donde el régimen era tan férreo que nadie se atrevía a hacer lo que tenía que hacer la CIA?

Brasil, sus crisis nos abarcan

Lejos han quedado los países conducidos por Néstor Kirchner e Inacio Lula da Silva, Cristina Fernández y Dilma Rousseff que alentaban la construcción de la Patria Grande. Los actuales mandatarios de los dos mayores países del cono Sur, gobiernan de espaldas de sus pueblos, complicados por sus propios negociados. Pero tampoco nuestras sociedades son las mismas.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Michel Temer, presidente de Brasil.
Las conversaciones reservadas del presidente Michel Temer que salieron a la luz, pusieron de manifiesto el grado de corrupción de su gobierno, secreto a voces que puso nuevamente a las multitudes en las calles del país vecino. En su visita Macri había respaldado su gestión, acotando el Mercosur y, desde luego, expulsando del acuerdo a Venezuela. Temer que había subido de la mano de Dilma Rousseff y conspiró para su derrocamiento, aliado con la dirigencia más corrupta, impuso políticas neoliberales que tienen al pueblo en vilo. Claro que es una preocupación para el actual gobierno argentino, si Brasil estornuda a Argentina le da gripe, tal el grado de dependencia y complementación de nuestras economías, sobre todo en la autopartista, de la cual nuestro empresario presidente, conoce en profundidad.

Temer, del comienzo al final

Ni rescate de la confianza del gobierno, ni recuperación económica, ni fin de la corrupción. Temer termina como había empezado: en la mediocridad y en la intrascendencia.

Emir Sader / ALAI

Marx se preguntaba, en el XVIII Brumario, como un personaje tan insignificante como Luis Bonaparte, podría tener un rol tan importante en la historia de Francia. Eran necesarias circunstancias muy excepcionales para que ello ocurriera. ¿Qué condiciones fueron posibles para que un personaje tan mediocre como Temer llegara a la presidencia de Brasil?

Temer emergió al protagonismo político cuando el PMDB se agotó como fuerza de redemocratización, con la muerte de Ulysses Guimaraes y el desgaste del partido durante la presidencia de José Sarney.  A partir de ese momento la muerte ideológica y política del partido era inevitable.

México: Mártires de la información

Desde el año 2000 han sido asesinados o desaparecidos 128 periodistas. Una cifra notable si tomamos en cuenta que en términos formales, México no vive una guerra,  ni los periodistas asesinados o desaparecidos son corresponsales de guerra. Lo que si vive México de manera sorprendente, dada la solidez de su Estado en el pasado, es un deterioro institucional y una falencia estatal sin precedentes.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

México se conmocionó en los últimos días por el asesinato  del periodista sinaloense Javier Valdez Cárdenas. Javier fue en  los últimos años crítico de la corrupción gubernamental y  abierto opositor a las actividades del narcotráfico, conductas ambas que expresaba en artículos en La Jornada, periódico del cual era corresponsal, y también en un semanario creado y dirigido por él,  Ríodoce. El lunes 15 de mayo, el valiente periodista salió de las oficinas del semanario, abordó su automóvil y una cuadras adelante,   en una céntrica calle de la ciudad de Culiacán, su auto fue interceptado por otro vehículo. Dos hombres encapuchados, lo sacaron violentamente  de su  auto  y lo mataron con doce balazos. Por supuesto nadie acudió en auxilio de Javier, su cuerpo quedó tirado en medio de la calle, hasta que después de tres horas y cumplidos los procedimientos  burocráticos, fue llevado a la morgue.

Argentina: De la servidumbre voluntaria a la construcción de una alternativa política

La construcción de una alternativa en Argentina deberá tener por fundamento discutir precisamente eso: la trama misma del poder. Y discutir eso deberá conllevar, necesariamente, a la elaboración de un programa político, hoy más urgente que nunca, sobre la base de un gran frente patriótico.

Nicolás San Marco* / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

Quizás sea posible plantear el actual momento de la lucha de clases en Argentina en términos de pensar la realidad nacional desde un lugar que nos permita avanzar sobre la cuestión de por qué hoy por hoy, ya a casi mitad de mandato de Cambiemos, el campo popular, el Pueblo sufriente, las organizaciones políticas, sociales, los sindicatos, los gremios, etc, no piden la renuncia del actual  mandatario. En ese sentido, ¿es favorable la correlación de fuerzas actual? ¿Qué es lo que hace falta? ¿Cuál o cuáles son los límites que existen, y por qué no se quieren o no se pueden atravesar? ¿Con qué vara se está midiendo la destrucción del país? ¿Y quiénes miden esa destrucción? En todo caso, ¿de qué manera se va a plantear la cuestión de la resolución de la crisis actual económica, política y cultural en Argentina, si no es en base a dar el debate, de una vez por todas, acerca de la necesidad de trascender los límites de la tan mentada gobernabilidad, bastión ideológico-teórico burgués si los hay, que no hace otra cosa que justificar constantemente en la mismísima práctica la democracia liberal?

Venezuela: la Constituyente, 10 claves en desenlace

Este proceso político que vive Venezuela, es la continuidad de los vaivenes discontinuos de las fases históricas, que en oleadas sociopolíticas en el combate por la historia estamos jugando fundamentalmente por la soberanía, la independencia y la felicidad de un pueblo valiente y esperanzado.

Jesús Alejandro Marcano Fernández / Especial para Con Nuestra América
Desde Maturín, Estado Monagas, Venezuela

Decía Voltaire en su “Tratado de Tolerancia”, que el lema de todo fanático era, “piensas como yo o mueres”, terrible dilema que un sector terrorista en Venezuela, bajo el eufemismo de oposición, despliega a troche y moche con todo el armamento contemporáneo que dan los instrumentos y equipamientos de la “guerra de cuarta y quinta generación”. Y es que en Venezuela, un sector social que ha sido hijo de la economía importadora, del parasitismo de la compra, de los que históricamente se apropian de las divisas del país y que jamás dieron cuenta de ello, que tienen su expresión política en lo que en el lenguaje del estudio de la esfera pública se denomina derecha, con estructuras organizativas como partidos, ONGs, fundaciones, aliadas a un tinglado de poder, conocidos como clero, cámaras empresariales, claustros universitarios, compañías, empresas, redes bancarias, negociantes de la salud con clínicas y grandes farmacias, multinacionales y transnacionales, han colocado en el “ojo del huracán” al país donde se libra  el experimento político de mayor calado y seriedad en el mundo, en cuanto alternativa real  al fundamentalismo neoliberal. He allí su primera clave en desenlace.

Cuba: Guillermo, poesía y coraje

Hoy escucho recordar a Guillermo Rodríguez Rivera por su carácter bien humorado y su facilidad para los retruécanos. Amó entrañablemente a Cuba y cultivó la cubanidad, de la cual creyó que la jodedera, como la valentía, eran aspectos sustantivos, que asimismo debían practicarse con jovial y solidaria elegancia.

Nils Castro / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Guillermo Rodríguez Rivera (1943-2017),
ensayista y poeta cubano.
Valiente. Lo recuerdo corajudo en ambos sentidos de la palabra: de mucho valor cívico, como ocurre con los revolucionarios de fuerte consistencia ética, y de reiterado valor personal para encarar situaciones adversas. Rasgo inesperado en un artista que desde temprano renqueó su vida al borde de la invalidez. Lo demás es cosa harto conocida: a despecho de la pertinaz enfermedad, sustancioso poeta, joven erudito, talentoso ensayista, buen cultor de la canción tradicional cubana, el más estimulante profesor de sus alumnos y un gran jodedor. Añádase que sin ser guapo nunca le faltaron los tiernos suspiros de no pocas admiradoras.

Costa Rica: Política y religión

Los partidos políticos cuya decadencia, al convertirse en simples agencias de mercadeo de candidatos, son uno de los principales causantes del déficit democrático que sufre nuestro país, deben inspirarse en principios racionales permanentemente actualizados,  a fin de ahuyentar  el fantasma del fundamentalismo.

Arnoldo Mora Rodríguez / Especial para Con Nuestra América

Ya se va haciendo costumbre en Costa Rica que los primero de Mayo en Cuesta de Moras [sede de la Asamblea Legislativa] nos deparen una caja de sorpresas. Este año, no sólo no fue la excepción, sino que la caja de sorpresas se convirtió en una Caja de Pandora. Todos los vicios y lacras que exhuman sin pudor los actuales y decadentes círculos que medran de la política, salieron a relucir para estupor y vergüenza de quienes forjaron  al otrora gran Partido Liberación  Nacional.

Panamá y la "Ruta de Seda”

La semana pasada se celebró en Pekín, China, el Foro para la Cooperación Internacional “Un Cinturón, Una Ruta”.  El debate se centró en “el desarrollo comercial y la construcción de infraestructura a lo largo de 7,500 km.  de extensión terrestre y más de 5,000 millas náuticas de ruta marítima”. Participaron 20 jefes de Estado y gobierno, 50 organizaciones internacionales, 100 ministros, 1200 delegados, académicos y empresarios de 110 países.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Entre todos estos países brilló por su ausencia Panamá. Desde hace 500 años el Istmo ha sido la ruta por excelencia del comercio entre los océanos Atlántico y Pacífico. En el siglo XX conectó las costas de EEUU, facilitó las exportaciones del Pacífico de Sur América al norte del Atlántico y le abrió los mercados del oriente norteamericano a la industria de Japón. En el siglo XXI, el Canal de Panamá es la única vía que comunica a China con las grandes ciudades del este de EEUU y la cuenca del río Misisipi.

Panamá: Remembranza histórica de la afrodescendencia

No hay duda alguna que se han hecho esfuerzos nacionales para ir superando en cierta medida, el legado que nos dejó la esclavitud y el racismo estructural que aún hoy subsiste. Sin embargo, es evidente que lo hecho hasta ahora es totalmente insuficiente.

Pedro Rivera Ramos / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Una de las deudas principales que la sociedad panameña sigue sin saldar para con sus afrodescendientes, reside en la necesidad de lograr cuanto antes, su efectiva y plena participación e integración en todos los órdenes de la vida social y con ello reconocer plenamente, sus innegables aportes culturales, artísticos, sociales, políticos y religiosos, que han contribuido a la conformación de la Nación panameña. Ello exige, además, facilitar y promover una extensa, intensa y permanente difusión educativa, sobre las verdaderas causas y consecuencias de la aventura mercantil y deshumanizada, que representó la trata transatlántica de esclavos, principalmente hacia las plantaciones agrícolas de América y el Caribe.

¿Es posible ser comunista en la actualidad?

El comunismo no ha desaparecido y está muy lejos de desaparecer, porque las injusticias continúan siendo la esencia cotidiana de la vida de los seres humanos. ¿Pero por qué este rechazo en decirnos claramente, con todas las letras, "comunistas"? ¿Pasó a ser el comunismo una "pamplina de chavales", una estupidez "fuera de moda", una utopía absolutamente irrealizable?

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

"El Socialismo solo funciona en dos lugares: en el Cielo, donde no lo necesitan, y en el Infierno donde ya lo tienen". Activista antichavista en Venezuela

"Si hay 200 millones de niños en las calles, ninguno es cubano; si hay 100 millones de niños trabajando sin poder ir a la escuela, ninguno es cubano". Fidel Castro

I

Hoy día hablar de comunismo (o de socialismo, o de marxismo) no pareciera estar muy "de moda"; es más, a cualquiera que se precie de defenderlo, el discurso dominante con asombrosa rapidez lo tildará de anacrónico, desfasado, dinosaurio de tiempos idos. Ya ni siquiera es "peligroso" para el sistema (o, al menos, eso se quiere hacer creer); su evocación como rémora de un pasado "oprobioso que no debe volver nunca más" funciona ya como antídoto. Aunque, en lo profundo del sistema capitalista, por supuesto que sigue siendo altamente peligroso. ¿Por qué, si no, perdura el continuo armarse contra la posibilidad de "estallidos sociales", de "ingobernabilidades"? Como dijo Néstor Kohan: "curioso cadáver el del marxismo, que hay que estar enterrándolo continuamente". En realidad, para usar la expresión apócrifa equivocadamente atribuida a José Zorrilla: "los muertos que vos matáis gozan de buena salud". Pero la ideología que, hoy por hoy, domina la escena, lo presenta como "terminado, muerto y sepultado".

Medioambiente e igualdad social

Si la naturaleza comunica los impactos de la acción humana en su metabolismo de una forma jerarquizada, también existen ciertos conceptos referidos al medioambiente, parcializados de una manera todavía más escandalosa; o, peor aún, que legitiman y encubren estas focalizaciones regionales, clasistas y raciales.

Álvaro García Linera / Rebelion

¿Puede la naturaleza hablar? ¿Puede la naturaleza contarnos los males que le afectan? Descontando el lenguaje verbal creado por el ser humano, la naturaleza no verbaliza; lo que sí tiene es una capacidad infinita de comunicar, mediante otros lenguajes no proposicionales, un conjunto de conmociones que la están perturbando. El calentamiento global es uno de estos cambios dramáticos que a diario la naturaleza nos informa. Cambios abruptos del clima, sequias en regiones anteriormente húmedas; deshielo de glaciales, cataclismos ambientales, huracanes con fuerza nunca antes vista, desbordes crecientes de ríos., etc., son solo unos de los cuantos efectos comunicacionales con los que la naturaleza informa de lo que le está sucediendo.

No obstante, la manera en que las catástrofes ambientales afectan la vida de la humanidad no es homogénea ni equitativa; mucho menos lo es la responsabilidad que cada ser humano tiene en su origen.

Mundo de locos donde he nacido

Resumen de las palabras pronunciadas en la presentación del libro “Mundo de locos donde he nacido. Un sistema internacional en permanente transformación”, el pasado 16 de mayo de 2016, en la Sala Máster, de la Radio de la Universidad de Chile

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Sergio Rodríguez (segundo de izquierda a derecha)
en la presentación de su libro en Chile.
Quisiera hacer unas desordenadas reflexiones, que pudieran explicar el sentido de este libro que presentamos hoy. Me disculpan si no hay un acertado orden metodológico y una adecuada sistematización académica, pero estas líneas que intenten motivar la lectura y el interés por estos temas. Tal vez este desorden sea la justificación del título del libro, tal vez sea un acto de locura, en primer lugar, de la mía propia, según antiguos amigos, la locura es parte de mi propia identidad.

sábado, 13 de mayo de 2017

Peña, ¿ya te enteraste lo que andan diciendo de México?

No quiero ser alarmista ni perturbar tu sueño, estimado Peña, pero las cosas que se anda diciendo de México por ahí son terribles y tú, como su presidente, deberías ponerle atención, no vaya a ser que alguna resulte cierta y después se comente que no hiciste nada por arreglar las cosas.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica


"Reconocimiento", ilustración de Hernández (LA JORNADA).
Se dice, mira tú, que en el Estado de Guerrero secuestraron hace más de un año a 43 estudiantes para maestros, normalistas como le dicen por allá, y que los mataron a todos sin dejar la más mínima huella. Parece, según dicen las malas lenguas, que fueron las mismas autoridades las que metieron sus manos sucias en esos enredos, que fueron ellas las que los hostigaron, persiguieron y capturaron y luego, ya con ellos en sus manos, los torturaron, mataron y quemaron, como si de seres sin corazón ni alma se tratara.

Límites de la restauración neoliberal

La ampliación de derechos sociales, económicos, políticos y culturales que impulsaron los gobiernos progresistas y nacional-populares, ha permeado en la ciudadanía que no parece dispuesta a ceder tan fácilmente las conquistas de estos años ni a mirar impávida el deterioro creciente de sus condiciones de vida, a costa de la ortodoxia neoliberal, de la austeridad y los ajustes que de nuevo están a la orden del día.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Brasil: La lucha social contra los recortes neoliberales.
Si la derecha latinoamericana pretendía hacer del triunfo electoral de Mauricio Macri en Argentina y del golpe de estado perpetrado en Brasil -que llevó a la presidencia a Michel Temer- los hitos de la reconquista del poder político en la región, muy pronto la realidad y la cultura de la resistencia de nuestros pueblos se han encargado de revelar los límites de la pretendida restauración neoliberal. Ya no se trata sólo del liderazgo que mantienen Cristina Fernández y Lula da Silva entre amplios sectores de las sociedades argentina y brasileña, a pesar de las persecuciones mediáticas y judiciales desatas en su contra; ni de la influencia que ejercen como referentes en la cotidianidad política y en el perfilamiento de escenarios electorales en el corto y mediano plazo (hay elecciones legislativas en Argentina en octubre y presidenciales en Brasil el próximo año). El mayor problema que encaran Macri y Temer, y con ellos las élites que los respaldan, es la creciente y multitudinaria movilización social en rechazo de sus políticas, lo que a su vez acelera y amplifica la crisis de gobernabilidad en la que están inmersos.

Tiempos de incertidumbre, y de esperanza cierta

Estamos ingresando en tiempos que demandan preguntas nuevas para construir las respuestas que nuestras sociedades necesitan. Ni el énfasis en lo económico, ni el énfasis en lo social, lo político o lo ambiental nos darán la clave de las preguntas que necesitamos.

Guillermo Castro Herrera / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Ora et labora
San Benito de Nursia, siglo VI

Ya va siendo un lugar común decir que no vivimos en una época de cambios, sino en un cambio de épocas. De eso se trata cuando el mundo no se presenta ante nosotros como una estructura de relaciones bien definidas, ordenada y previsible, sino como un proceso volátil, incierto, complejo y ambiguo, en el que un mismo hecho puede tener varios significados a la vez. Pero aun así, bajo esa apariencia caótica subyace un orden que podemos comprender: el de una transición entre dos grandes momentos de la historia de la especie humana.

Esta transición no es la primera que conocemos. En Occidente, al menos, han ocurrido otras dos. La primera tuvo lugar entre la Antigüedad y la Edad Media, a lo largo del periodo que va de la desintegración del Imperio Romano en 476 a la coronación de Carlomagno como Emperador Romano de Occidente por el Papa León III en la Catedral de San Pedro durante la misa de Navidad del año 800. La segunda, durante el paso de la Edad Media a la Moderna durante el siglo XVI “largo” que fue de 1450 a 1650. La transición que vivimos, iniciada a fines del siglo XX, nos lleva de aquella Edad Moderna a otra aún no definida, a lo largo de un período de caos incremental que algunos han llamado la Posmodernidad.

La dictadura democrática de los poderosos

Es posible que estemos bordeando la dominación perfecta: sociedades divididas en partes casi iguales, entre los que necesitan patear el tablero y los que temen cualquier cambio. Una mitad conformista y la otra mitad apabullada por la cuarta guerra mundial. Por encima de ambas, 1 por ciento controla el poder estatal, el material y las democracias electorales.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Nos hacen falta ideas. La mente no piensa con información sino con ideas, como destaca Fritjof Capra en La trama de la vida. En esta tremenda transición/tormenta que vivimos, necesitamos lucidez y organización para comprender lo que sucede y para construir las salidas. Cuando la realidad se hace más compleja y la percepción se enturbia, una característica de las tormentas sistémicas, aclarar la mirada es un paso ineludible y vital.

Por eso nos atiborran con información basura, porque contribuye a potenciar la confusión. Es en este sentido que los medios juegan un papel sistémico que consiste en desviar la atención, hacer que las cosas importantes y decisivas tengan un trato idéntico a las más superficiales (un accidente en carretera tiene más cobertura que el caos climático) y tratan los temas serios como si fueran un partido de futbol.

Se necesitan horizontes

Las perversidades del extremismo racionalista y dogmatista están siendo combatidas por modos de pensar y de actuar que se presentan como alternativas pero que, en el fondo, son callejones sin salida porque los caminos que señalan son ilusorios, sea por exceso de pesimismo, sea por exceso de optimismo.

Boaventura de Sousa Santos / ALAI

Las ocho personas más ricas del mundo poseen tanta riqueza como la mitad más pobre de la población mundial (3,5 mil millones de personas). Se destruyen países (de Irak a Afganistán, de Libia a Siria, y las próximas víctimas pueden ser tanto Irán como Corea del Norte) en nombre de los valores que debían preservarlos y hacerlos prosperar, ya sean los derechos humanos, la democracia o el primado del derecho internacional. Nunca se habló tanto de la posibilidad de una guerra nuclear.